jueves, junio 01, 2006

EL HOMBRE DE OKINAWA

Este hombre de Okinawa -que sería artesano o agricultor- fue reclutado durante la II Guerra Mundial para defender un país que no era del todo el suyo. En la aldea quedaban su mujer y sus hijas. Por suerte, no fue destinado al frente, sino a servir al ejército como operario en una fábrica de armamento cercana a Tokyo. Pasaron los meses -o los años- y un día dejó de recibir cartas de su familia. Cuando terminó la guerra, se encontró con un paisano y le confirmó sus peores sospechas: su aldea había quedado totalmente arrasada y no había supervivientes. Allí, en mitad de una calle del Tokyo de posguerra, al mismo tiempo enviudó, perdió a sus hijas y se quedó huérfano.

El hombre de Okinawa decidió quedarse por la zona Tokyo: no tenía ningún sentido regresar a un lugar devastado por la guerra y ocupado por el enemigo cuando todos sus conocidos, amigos y familiares habían muerto. Encontró trabajo en la ciudad de Kawasaki. Pasaron los años, se casó, construyó una casa y formó una familia. Llevaba una vida normal, hasta que un día apareció su primera mujer con sus hijas: milagrosamente no habían muerto y lo estaban buscando desde que terminó la guerra.

Ante esta situación, el hombre de Okinawa, haciendo gala de un estoicismo oriental, decidió comprar un terreno y construir otra casa en la misma ciudad para su primera familia, y trabajar como un mulo para poder mantener a las dos. La mejor solución posible era repartirse: pasar unos días con una familia y otros con la otra. Las mujeres procuraban evitarse por todos los medios. Aún así, se cruzaban por la calle, o coincidían en el mercado; en las contadas ocasiones en que esto sucedía, se ignoraban.

Estas dos familias tienen ahora serios problemas legales con la herencia. Evidentemente, ninguna ley contempla todos los supuestos absurdos a los que puede conducir la guerra.

5 Comments:

Anonymous Jorge said...

muy interesante

junio 01, 2006 8:03 p. m.  
Blogger Carlos said...

interesante historia! se hubieran ido a algun pais musulman y no hubiera habido problema

junio 02, 2006 1:18 a. m.  
Anonymous Bobby said...

En mi profesión he visto cosas raras, pero nada como esta. La verdad que me ha impactado.

junio 02, 2006 3:16 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

OFF TOPIC>>

¿Pagas una cuota por el contador invisible?

Si es así, ten en cuenta que Google Analytics ofrece uno gratis.

junio 02, 2006 4:37 a. m.  
Blogger Pascual Albero said...

No pago cuota, uso la versión demo, da detalles de las 100 primeras visitas del día y con eso le basta a mi curiosidad, no conocía Google Analytics, gracias por la información. Y gracias a todos por los comentarios.

junio 02, 2006 12:52 p. m.  

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